Manchas blancas en la boca de los bebés

manchas blancas en la boca de los bebes

Ver una mancha o una pequeña placa blanca en la boquita de tu bebé, ya sea en la lengua, las encías o el paladar, es comprensiblemente un motivo de preocupación inmediata. Como padres, cualquier señal diferente nos alerta. Queremos ofrecerte tranquilidad y, sobre todo, conocimiento: no todas las manchas blancas son un signo de enfermedad, y de hecho, muchas son fenómenos completamente benignos que se resuelven solos.

Las causas de estas manchas son variadas: pueden ser simplemente restos de leche, pequeñas lesiones benignas que el bebé trae desde que nació (congénitas), una infección fúngica conocida como candidiasis oral o muguet, o, muy raramente, un pequeño diente que erupcionó antes de tiempo (diente natal). Identificar correctamente la causa es el primer y más importante paso para un manejo adecuado.   

Manchas blancas por Muguet (candidiasis oral)

Si la mancha es persistente y no logras limpiarla al pasar la gasa, la sospecha recae en el muguet, el nombre popular para la candidiasis oral. El muguet es una infección muy común en bebés, especialmente en los menores de 6 meses, causada por el crecimiento excesivo de un hongo llamado Candida albicans. La apariencia de estas placas es muy característica: se parecen a manchas de requesón o yogur cuajado, con una consistencia gruesa, y pueden ser de color blanco o amarillento.

Estas lesiones pueden aparecer en la lengua, el interior de las mejillas, las encías o el paladar. La característica fundamental es su fuerte adherencia. A diferencia de la leche, las lesiones del muguet están pegadas a la mucosa y no se desprenden con el frote. Si, a pesar de su firmeza, la placa se logra remover, la piel que queda debajo estará roja (eritematosa), irritada e incluso puede sangrar levemente. 

Si la candidiasis oral no se trata, puede propagarse a otras partes del cuerpo. Aunque es poco común que se extienda a órganos internos, puede durar varias semanas e incluso diseminarse a la garganta (esófago) o la piel, provocando una dermatitis del pañal fúngica, ya que el hongo se encuentra en las heces del bebé. Si la candidiasis reaparece sin una causa obvia en niños mayores o adultos sanos, puede ser un indicio de un sistema inmunitario debilitado o de una enfermedad subyacente.   

Tratamiento para curar las manchas blancas en la boca de un bebé

El tratamiento de las manchas blancas en la boca de un bebé depende enteramente de la causa. Si, al intentar limpiar la mancha con una gasa, esta desaparece fácilmente, lo más probable es que sean solo residuos de leche, y por lo tanto, no requieren ninguna cura o tratamiento farmacológico. Si, por el contrario, la mancha persiste, tiene una apariencia similar al requesón, está adherida a la mucosa y el bebé muestra incomodidad o rechazo a la alimentación, la causa más probable es la candidiasis oral o muguet.

Para la candidiasis oral, el tratamiento principal debe ser determinado por un médico (pediatra u odontopediatra), quien generalmente recetará un medicamento antifúngico (antimicótico). Un fármaco común es la Nistatina en suspensión oral. Es crucial seguir las indicaciones del médico sobre la dosis y completar el ciclo de tratamiento, que a menudo dura al menos siete días, incluso si los síntomas desaparecen antes. Si el bebé está siendo amamantado y la madre tiene síntomas de infección fúngica en los pezones (dolor, enrojecimiento), es esencial que ambos reciban tratamiento de forma concurrente para evitar la reinfección constante. Además del medicamento, es vital una higiene estricta, que incluye esterilizar las tetinas de biberones y chupetes después de cada uso para eliminar el hongo. Si las manchas no son residuos o candidiasis, sino lesiones congénitas como las Perlas de Epstein o los Nódulos de Bohn, son benignas, se resuelven espontáneamente y no necesitan tratamiento.

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